Caracas, 4 de septiembre de 2026. La ministra de Hidrocarburos de Venezuela, Paula Henao, declaró hoy que la flexibilización reciente de sanciones impuestas por Estados Unidos no satisface al Gobierno venezolano, y exigió el cese total de estas medidas. Sus declaraciones se produjeron tras la firma, hace casi una semana, de un acuerdo petrolero entre Caracas y Washington.
Paula Henao califica la apertura parcial como insuficiente y demanda fin completo
En una entrevista concedida al canal estatal Venezolana de Televisión, la ministra afirmó: “Hemos estado en una etapa de apertura de la inversión; se flexibilizan algunas medidas, pero no es suficiente”. Añadió que el Gobierno continuará insistiendo en el levantamiento total de las sanciones estadounidenses para poder consolidar a Venezuela como una potencia energética. Demanda oficial emitida el 4 de septiembre de 2026.
Henao aseguró que lo que se ha flexibilizado hasta ahora afecta a sectores como el petróleo, la minería y el sistema financiero público, pero que las sanciones fundamentales, en cuanto a restricciones operativas y financieras, permanecen intactas. La exigencia de su eliminación total se vincula directamente con el acuerdo petrolero anunciado recientemente entre ambos países.
Medidas de flexibilización recientes provistas por Washington
- Licencias generales modificadas: El 27 de agosto de 2026, Estados Unidos enmendó ocho licencias(OFAC).
- Nuevas licencias emitidas: El 2 de septiembre de 2026 se autorizaron licencias adicionales para operaciones relacionadas con la minería y el carbón, incluyendo empresas estatales como Carbones del Zulia. (El Nuevo régimen)
- Cambios legales en contratos: La Licencia General revisada autoriza que contratos con el Gobierno venezolano se rijan por ley venezolana en lugar de leyes estadounidenses, lo que representa una flexibilización significativa en términos de jurisdicción contractual. (Cambio clave)
Contexto del acuerdo petrolero y su vínculo con las sanciones
A finales de agosto y principios de septiembre de 2026 se firmó un acuerdo petrolero entre Caracas y Washington que engloba 17 campos petroleros, permitiendo una mayor integración de empresas internacionales como Chevron, y la inclusión de bloques locales bajo un nuevo consorcio llamado Nabep. Este pacto forma parte de la estrategia para incrementar la producción y atraer inversión extranjera.
Sin embargo, aunque el acuerdo supone una apertura considerable al capital internacional, el levantamiento mostrado por EEUU se limita a licencias sectoriales y no a un cese integral del régimen sancionador. Funcionarios gubernamentales como Delcy Rodríguez, presidenta encargada, también han sustentado públicamente que se trabaja en “la remoción completa de las sanciones”.
Efectos cuantificables del acuerdo petrolero
- Campos involucrados: 17.
- Reservas estimadas: Se habla de bloques con capacidad para albergar decenas de miles de millones de barriles, según estimaciones compartidas en los términos del acuerdo.
- Participación internacional: Empresas como Chevron y Eni retomarán actividades bajo nuevas condiciones legales.
La demanda de fin total de sanciones se reitera hoy tras estas medidas parciales. Hasta ahora no se ha anunciado alguna fecha para conversaciones específicas que determinen los criterios para levantar las sanciones más severas, ni se ha divulgado públicamente una lista concreta de condiciones cumplidas por parte de Venezuela para acceder a un levantamiento integral.
Actores del sector energético venezolano han expresado que, a pesar de los avances legales y contractuales recientes, persisten obstáculos financieros vinculados al acceso a divisas, restricciones bancarias internacionales y limitaciones logísticas que cesarían solo con un cese pleno de sanciones. La postura oficial hoy es clara: la flexibilización no basta, solo un levantamiento total permitirá que se normalicen completamente los flujos de inversión y producción petrolera.
Este artículo se basa en información de fuentes públicas disponible al momento de su publicación.
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