20 de agosto de 2026. En Puyo, provincia amazónica de Pastaza (Ecuador), delegaciones indígenas del XII Foro Social Panamazónico (FOSPA Ecuador 2026) advirtieron hoy de los efectos graves del modelo extractivista sobre la biodiversidad, los ríos y los ecosistemas, luego de jornadas de trabajo, recorridos territoriales y declaraciones oficiales realizadas en los últimos días en el marco del foro que culmina mañana.
Pueblos denuncian contaminación y ruptura de conectividad ecológica en cuencas amazónicas
El relator especial de la ONU sobre los Derechos Humanos al agua potable y al saneamiento, Pedro Arrojo, señaló durante FOSPA que el modelo de explotación de hidrocarburos, minería y agroindustria “viene quebrando la sostenibilidad” de la red hidrológica amazónica, la cual vertebra ecosistemas andinos, selvas tropicales, humedales y ecosistemas atlánticos interconectados. Arrojo alertó asimismo que la deforestación acelerada, los incendios provocados, los derrames de hidrocarburos y los agroquímicos contaminan ríos, humedales y acuíferos. “De esta conectividad dependen la biodiversidad, los ciclos de reproducción de numerosas especies … así como las lluvias de la propia Amazonía y de buena parte del continente”, enfatizó.
Datos concretos sobre contaminación y efectos físicos
- Metales pesados y agrotóxicos: Arrojo manifestó que estos contaminantes dañan los cursos de agua y tienen efectos acumulativos irreversibles, incluyendo abortos y malformaciones en recién nacidos.
- Uso intensivo de agua y dispersión de sedimentos: Se denunció que la minería y los pipelines alteran los flujos naturales de ríos y humedales, reduciendo la fertilidad de suelos, elevando temperaturas y disminuyendo la vapotranspiración vegetal.
- Grandes presas hidroeléctricas: Arrojo añadió que estas infraestructuras quiebran la conectividad fluvial y colapsan funciones ecológicas vitales.
Recorrido territorial “Las Heridas del Río Puyo” revela daños locales específicos
En horas de la mañana, se realizó el recorrido denominado “Las Heridas del Río Puyo: Ruta por la Vida y el Agua”, con la participación de comunidades de Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia vinculadas al proceso de REPAM, organizaciones locales como PAKKIRU, la comuna ancestral San Jacinto del Pindo y el Vicariato Apostólico de Puyo. El propósito fue observar directamente afectaciones en la cuenca, esteros y humedales cercanos al río Puyo.
- Contaminación visible: comunidades reportaron presencia de aguas turbias, residuos sólidos urbanos y olores persistentes en afluentes menores. Riesgos para la salud y la pesca local fueron destacados.
- Presión urbana creciente: crecimiento informal de asentamientos cerca de la ribera se identificó como factor que agrava las amenazas al río por falta de saneamiento y control ambiental.
- Erosión y pérdida de vegetación ribereña: se evidenció deforestación en tramos ribereños, lo que contribuye al desbordamiento en lluvias y disminuye la función de filtrado natural del agua.
FOSPA exige transformación del modelo extractivista y reconocimiento jurídico de los ecosistemas
Hoy también se concretó la propuesta en Puyo de avanzar hacia territorios libres de combustibles fósiles y minería, tal como demandan los pueblos participantes desde el foro. Se insiste en que esta transición debe darse respetando el derecho a la libre determinación de las nacionalidades indígenas, con consulta previa efectiva y participación plena.
- Sujeción de ríos y ecosistemas a derechos: se impulsan iniciativas judiciales para reconocer al río Puyo como sujeto de derechos, como ya lo dispone una acción de protección que ordena detener su deterioro ambiental.
- Agenda de leyes nacionales: los pueblos amazónicos demandan reformas a la normativa minera y petrolera, mayor transparencia en licencias y cumplimiento de mandatos como la consulta popular de 2023 que decidió mantener el petróleo bajo tierra en bloques como el del Yasuní.
- Criminalización de líderes indígenas: amenazas, asesinatos y procesos judiciales contra quienes defienden territorios fueron denunciados hoy como parte de la dinámica represiva derivada del extractivismo.
El evento central se desarrolla del 16 al 21 de agosto de 2026 en Puyo. En agenda figuran una próxima marcha nacional en Quito, que podría congregar delegaciones indígenas amazónicas para exigir compromiso estatal con las demandas presentadas en el FOSPA.
El estado actual del debate es que hoy, al finalizar la jornada del 20 de agosto de 2026, los pueblos amazónicos han consolidado una plataforma con denuncias puntuales sobre la contaminación de ríos, la degradación ecológica de los bosques y la ruptura de ecosistemas hídricos, acompañada de propuestas legales y territoriales que exigen transformaciones profundas del modelo extractivo vigente. Las voces indígenas han dejado claro que esos cambios deben incluir protecciones constitucionales, reconocimiento legal de la Naturaleza y cumplimiento real de los derechos colectivos.
Este artículo se basa en información de fuentes públicas disponible al momento de su publicación.
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