El 17 de agosto de 2026, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia reveló que las disidencias de las FARC están replicando los métodos de control territorial y social que utilizaba la antigua guerrilla en regiones como Caquetá, Meta y Guaviare. Estas prácticas incluyen la imposición de manuales de convivencia, extorsiones disfrazadas de tributos, control de las Juntas de Acción Comunal, carnetización obligatoria y coacción electoral. La JEP destacó que estas acciones afectan la participación social, la libertad de movimiento y el ejercicio democrático en diversas comunidades rurales del país.
Disidencias de las FARC replican métodos de control territorial en Colombia
Según la JEP, las disidencias han institucionalizado prácticas de «gobernanza criminal» que regulan aspectos cotidianos de la vida en comunidades rurales. Estas prácticas incluyen:
- Imposición de manuales de convivencia: Normativas que dictan comportamientos y sanciones dentro de la comunidad.
- Extorsiones disfrazadas de tributos: Cobros obligatorios a la población bajo el pretexto de impuestos comunitarios.
- Control de las Juntas de Acción Comunal: Influencia y manipulación de organizaciones comunitarias para consolidar su poder.
- Carnetización obligatoria: Emisión de identificaciones para monitorear y restringir el movimiento de los habitantes.
- Coacción electoral: Presión sobre los votantes para favorecer candidatos afines a sus intereses.
Estas tácticas, que reflejan las utilizadas por las FARC antes del Acuerdo de Paz de 2016, buscan mantener el control sobre las comunidades y perpetuar su influencia en las regiones mencionadas.
Impacto en las comunidades rurales y respuesta institucional
La implementación de estos métodos por parte de las disidencias ha generado:
- Restricción de libertades: Limitaciones en la movilidad y en la participación democrática de los habitantes.
- Clima de temor: Amenazas y violencia que inhiben la denuncia y la resistencia comunitaria.
- Desconfianza en las instituciones: Percepción de ausencia o ineficacia del Estado en la protección de los derechos ciudadanos.
Ante esta situación, la JEP ha instado a las autoridades a reforzar la presencia estatal en estas regiones y a implementar estrategias integrales que combinen seguridad y desarrollo social para contrarrestar la influencia de las disidencias.
Paralelismos históricos y desafíos actuales
La repetición de estas tácticas por parte de las disidencias subraya la persistencia de estructuras de poder ilegales en Colombia. Históricamente, las FARC emplearon métodos similares para consolidar su control en áreas rurales, lo que indica una continuidad en las lógicas de dominación armada. Este fenómeno plantea desafíos significativos para la implementación efectiva del Acuerdo de Paz y la construcción de una paz duradera en el país.
Este artículo se basa en información de fuentes públicas disponible al momento de su publicación.
Deja una respuesta